Consejos para vida saludable a través del deporte y la alimentación

Al parecer la mayoría de los seres humanos apelamos a llevar una vida práctica,  en la que tener un régimen alimenticio adecuado y practicar de manera constante una actividad física, no están incluidos por diversas razones, aunque siempre alegramos que es por falta de tiempo.  

Es importante que nos demos cuenta de que nuestro cuerpo es el único que tenemos, y somos los responsables directos de todo lo que en él acontece debido a nuestro ritmo de vida. Crear hábitos dolida bles como realizar de manera regular y constante una actividad física beneficia a nuestro cuerpo y a nuestra mente pues el objetivo no es ser deportista, sino la estimulación de la percepción sensorial, el sentido del ritmo y la coordinación motriz, así como la flexibilidad y la agilidad del mismo.

Se recomienda acudir a un programa que se adapte a nuestros requerimientos y que incluya actividades anaeróbicas y aeróbicas, que pueden ser montar en bicicleta, nadar, correr, y así combinar ejercicios cardiovasculares y de tonificación.

¿Dónde está la clave?

No hay que indagar mucho en ello, pues se trata de una alimentación adecuada. Una dieta equilibrada que contenga vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas y fibras, nos brinda un aporte energético bastante alto, mucho más que las grasas o la comida precocidad o chatarra. Es importante suministrar una carga de hidratos de carbono al cuerpo, ya que ellos mejoran el rendimiento en las actividades deportivas, así como el incremento del glucógeno hepático. De la misma forma, el consumo de proteína animal no debe ser menor de un 50% ya que con ello le aseguras al organismo la cantidad suficiente ser aminoácidos.  

Antes de cada actividad fiscal,  se debe ingerir algún cereal, hortaliza o verdura pues son la fuente principal de los hidratos de carbono. Mientras que los azúcares simples como los contenidos en las frutas frescas o secas, son esenciales para actividades físicas extremas pues aumentan los niveles de glucosa en la sangre. Con respecto a las grasas, estas sólo deben ser de origen vegetal como el de girasol, oliva, y rotundamente evitar las saturadas.  El consumo de ácidos grasos poliinsaturados presentes en el o escaso no debe dejarse de un lado ya que cuando se trata de una actividad física y la salud, es importante este tipo de grasas para evitar que salud consuman los tejidos musculares en busca de energía.

En cuanto al metabolismo, el aporte de vitaminas y minerales juega un papel esencial ya que ellos aportan los niveles de micronutrientes que están directamente relacionados con la forma y velocidad de consumir las energías en nuestro organismo.   Además el aporte de fibra suele ser imprescindible en el proceso de desintoxicación para que el cuerpo se recupere y regenere. Finalmente, no podemos dejar de un lado la hidratación ya que es una ayuda ergogénica, que debe ser consumida antes, durante y después de toda actividad física, y de esta forma el cuerpo puede reponerse luego de la deshidratación que se sufre tras una actividad física.  

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